El copoazú (Theobroma grandiflorum), también conocido como cupuaçu o cacao blanco, es un árbol frutal de la familia de las malváceas autóctono de la cuenca amazónica (principalmente Brasil, Colombia, Perú y Bolivia). Está estrechamente emparentado con el cacao común (Theobroma cacao).
Árbol: Alcanza entre 10 y 18 metros de altura en estado silvestre, aunque bajo cultivo se gestiona mediante podas entre 4 y 8 metros.
El fruto: Es una baya oblonga u elíptica de gran tamaño (20 a 30 cm de largo) que pesa habitualmente entre 1 y 2,5 kg. Posee una cáscara leñosa, dura y recubierta por una pelusa parda o café.
Pulpa: De color blanco a crema, cremosa, ácida y extremadamente aromática (con notas cítricas y dulces). Envuelve completamente a las semillas.
Semillas: Contiene entre 20 y 50 semillas dispuestas en filas a lo largo del fruto, ricas en grasas saludables.
Usos principales:
Elaboración de jugos, mermeladas, helados, yogures, licores y repostería debido a su perfil ácido y aromático.
Las semillas se fermentan, tuestan y muelen para fabricar cupulate, un producto análogo al chocolate pero sin teobromina apreciable.
La manteca extraída de las semillas es altamente hidratante, rica en ácidos grasos (oleico y esteárico) y fitosteroles; se usa en cremas, bálsamos labiales y acondicionadores capilares. |
Clima: Tropical húmedo. Requiere temperaturas entre 22 °C y 30 °C sin variaciones extremas. Sensible a las heladas.
Sombra: Durante los primeros 2 a 3 años requiere sombra parcial (40-50%), por lo que se adapta excelente a sistemas agroforestales (SAF) junto a plátano, maderables o leguminosas.
Distancia: Se puede sembrar a una distancia de 3 metros entre un árbol y el otro.
