Una Chelina (banderilla o dulce de tamarindo con chile) sabe a una mezcla intensa de ácido, dulce y picante, con un fondo frutal muy característico del tamarindo y un toque de sal. Al morderla o usarla para remover una bebida, primero destaca el sabor acidito y azucarado, seguido por el calor del chile piquín o en polvo que recubre el exterior. [1, 2, 3, 4, 5]
Sabores principales
Ácido y frutal: El centro de tamarindo aporta la acidez natural de la fruta.
Dulce: Tiene un nivel de azúcar o caramelo que equilibra lo agrio.
Picante y salado: La capa exterior de chile en polvo o tipo miguelito da un golpe seco, picoso y salado
